jueves, 1 de diciembre de 2011

Capítulo 1



Capítulo 1

- Protocolo -



''- Disculpen la interrupción del programa, una noticia de última hora ha dejado a medio Atlanta City vestidos de luto. Hace dos días, una pequeña pandemia brotó en la Universidad Privada de medicina a las afueras de la ciudad. Casi el sesenta por ciento de los universitarios han fallecido, y el resto, no más de la mitad, pudo sobrevivir a la pandemia. Gracias a la intervención de BWO en esos momentos, algunas vidas fueron salvadas... he aquí la corresponsal de BWO, ¿se sabe algo de esta pandemia que ha nacido en la Universidad, doctora? -''

''- Buenas tardes. Esta pequeña pandemia desconocemos sus orígenes, pero mi equipo y yo hemos podido reducirlo a cero. Los pocos que han sobrevivido están en sus hogares recuperándose, incluso esperemos que este pequeño incidente no irrumpa la gran Gala Benéfica de esta noche a manos de BWO... - ''

''- Allí estaremos doctora. Sin más dilación, más noticias a las nueve... -''

Jonh apagó la televisión y tiró el mando sobre la mesa. Las noticias volaban, pero por suerte su hermana no se encontraba en ese sesenta por ciento de los que murieron. Del baño, Anna salía de la ducha cubierta por una toalla que le cubría todo el cuerpo, había escuchado las noticias, y no comentó nada al respecto. Fue directa hacia la cocina, unida al salón, y abrió el frigorífico para extraer una caja de zumo de naranja.

- ¿Era ella no?... - preguntó Anna - Elisabeth -

- No le des más vueltas por favor. Escapaste de ella una segunda vez... -

- Lo se Jonh, pero está aquí, en Atlanta... ¿crees que he podido dormir tranquila, despertando con el miedo de que Atlanta acabe como Liberty City? -

- Eso no pasará - dijo él muy seguro a su palabra - Nosotros estamos siguiendo los pasos de BWO y... -

- ¿Vosotros?, ¿los agentes especiales? - vaciló Anna dejando el zumo sobre la mesa - No sabéis con quien os estáis metiendo... no les conocéis -

- Sarah y yo llevamos este caso Anna... ¿no te fías de nosotros? -

- Haber no es eso... - resopló - Solo que no sabéis de lo que son capaces... no visteis como mataron sin piedad a una familia enfrente de un niño - dijo refiriéndose a Eric - No has visto a tus seres queridos matando a otros con sus propios dientes... -

- ¿Temes por nuestra seguridad? - Jonh esbozo una pequeña sonrisa cuando ella asintió - Después de lo que nos contaste hace cinco años... sabremos ocuparnos de esos caminantes si tal vez... ocurriese lo mismo que en el pasado -

Anna se paseó por la estancia con el vaso en sus manos. La idea de que ese virus se expandiera por Atlanta y repetir el terror de hace cinco años, no podía soportarlo. Confiaba plenamente en su hermano, incluso en Sarah, compañera de éste, pero aún así se preocupada. En ese momento el móvil de Jonh sonó, y de un salto lo tomo entre sus manos y contestó.

- ¿Sarah? -

- ¡Jonh, estamos aquí? -

- ¿Qué? ¿Habéis ido? -

- ¡Claro!, fue difícil entrar, pero estamos dentro -

- Dios santo... tener mucho cuidado... no sabéis lo que puede haber dentro -

- Solo cadáveres... - dijo Sarah -

Detrás de esa llamada se pudo escuchar varios disparos, y Sarah colgó.

- Jonh... ¿que ocurre? - pregunto su hermana al ver la preocupación en sus ojos -

- Sarah ha ido con una unidad táctica a la Universidad Privada de medicina... - le dijo -

- Eso es imposible... - mascullo Anna - Hay un sesenta por ciento de universitarios muertos, ¿que esperan encontrar? -

- ¿Muertos? - Jonh rió nerviosamente - Caminantes... Anna... son caminantes... -



*  *  *  *  *  *  *


Cinco disparos asestaron el pecho de aquel muchacho, pero eso no le detuvo para saltar sobre aquel soldado armado. Éste cayó al suelo con el estudiante, y puso su escopeta en la mismísima boca de él. Escupía sangre, y sus dientes estaban podridos y afilados. Sus compañeros estaban en el pasillo de la Universidad asestando más disparos contra los universitarios que se incorporaban del suelo repentinamente. Sarah, que perdió la señal del móvil, retomó su arma y disparó sin piedad contra el caminante que se abalanzó sobre su compañero. Un disparó en la sien sirvió.

- ¿Estás bien? ¡Debemos terminar el trabajo cuanto antes y salir de aquí! -

- ¡La Biblioteca está en la planta inferior! - exclamo uno de los soldados del pasillo - ¡Será mejor que vayáis vosotros y cogéis las pruebas, os cubriremos aquí! -

- ¡Entendido Soldado! - exclamo Sarah - ¡Vamos!  -

Sarah y el joven soldado echaron a correr por el otro extremo del pasillo dirección las escaleras. El lugar estaba repleto de cadáveres en el suelo, la mayoría por infección, otros por haberles desgarrado el cuerpo. En las escaleras había dos muchachas muertas, quizás gemelas por el mismo aspecto, a excepción de que su pecho estaba desgarrado y «vacío». Le habían extraído por la fuerza la mayor parte de sus órganos, algo que hizo que el soldado repugnó en una pequeña arcada.

- Dios santo... ¿pero que le han hecho Sarah? -

- ¿Te quieres quedar para descubrirlo? - vaciló Sarah recargando su arma - Vamos... -

Bajaron las escaleras esquivando los cuerpos de por medio, Sarah tenía en mente lo que andaban buscando. Su misión, extraer una muestra del virus que les fueron inyectados a los universitarios como Anna contó a su hermano. Una vez en la planta inferior, Sarah y el soldado se empotraron al mismo tiempo contra la pared, y bajaron el arma para prepararse. Sarah se asomó de reojo, y vio a un hombre inmóvil en medio del pasillo. Le goteaba sangre de la cintura, o eso es lo que parecía. Dos universitarios aparecieron de repente del interior de la Biblioteca y saltaron sobre el hombre. Éste, con un veloz movimiento, deslizó de su cinturón un gran machete que descuartizó a éstos.

- ¡Ey tu! - exclamo Sarah - ¡Espera! -

El hombre se guardó nuevamente el machete y escapó por el pasillo. 

- ¿Quien era, uno de los nuestros acaso? -

- No.... - negó Sarah - Pero nos ha hecho un favor en cargarse a esas cosas... -

Ambos continuaron su camino hacia la Biblioteca. El pasillo estaba empapado de sangre, incluso las ventanas, casi rotas. Había una abierta de par en par, y una cuerda colgando. Sarah se asomó por la ventana y vio que la cuerda estaba enganchada a un orificio del techo; quizás ese fue el método de cómo entró ese hombre del machete a la Universidad, «¿pero quien era?». El soldado silbo a Sarah mientras empujaba la puerta con la punta de la boca. De golpe entró y alzó la escopeta. No había nadie, ni siquiera rastro de algún estudiante infectado. La Biblioteca respiraba tranquilidad y un total silencio. Los libros estaban esparcidos por el suelo, y en la gran mesa redonda de la estancia, había material quirúrgico de BWO. Inyecciones, carpetas, algún que otro portátil. Estaba claro que BWO tuvo que salir corriendo de allá para dejarse parte de sus materiales aquí.

- Recoge alguna muestra, pero con cuidado... - le ordenó -

Sarah paseó la punta de su pistola sobre la mesa, y se centró en el único portátil que estaba prendido. Estaba figurado el emblema de BWO, y varias carpetas en el escritorio con el sobrenombre de «Sujeto». Con curiosidad cliqueó en una de las carpetas, y se abrió una nueva ventana con casi veinte fotografías. Después pasó a otra carpeta que le llamó más la atención, que era «Protocolo». Lo abrió. Para sorpresa de ella, únicamente apareció una foto con un pie de página. Era el Gran Hotel, lugar en donde esta noche se celebraría la gala de BWO que habían preparado.

'' - Examen del Virus Protocolo. 00:00 h. Proyecto Paraíso en marcha - ''

- Imposible... - Sarah se alejó del portátil por lo que leyó en el pie de foto - 

- ¿Sarah, ocurre algo? -

Ella le enseñó el portátil, y quedó como ella de sorprendido. Ambos conocían el Proyecto Paraíso gracias a Anna, pero no creían que podía BWO ser capaz de ponerlo nuevamente en marcha.

- ¿Eso quiere decir que....? -

- Si Soldado... Hoy, los asistentes de la Gala... serán los conejitos de indias de BWO... -







miércoles, 30 de noviembre de 2011

Prólogo


Prologo 

Cinco años después



Liberty City quedó completamente destruida por un problema técnico de la pequeña central nuclear que había en la misma ciudad. Hubo un gran escape, y provocó la muerte de todos los sobrevivientes. Los cuerpos quedaron carbonizados, y las viviendas en llamas. El gran puente colgante se destruyó a la par de la presa que mantenía varios litros de agua, lo suficiente para inundar un bosque. Esta noticia fue difundida por los miembros de BWO por todo el mundo, pero la verdad, la única verdad la sabían unos pocos. BWO experimentó con un letal virus sobre la ciudad, y unos pocos aceptaban el virus en su genética, convirtiéndolos en parte del gran Proyecto Paraíso, que consistía en una parte en crear al humano perfecto. Pero había más secretos que el Proyecto ocultaba.

Ha pasado cinco largos años de la gran catástrofe, y los únicos sobrevivientes; Anna y Alexander viven a salvo, pero ocultos de BWO. Quién sabe lo que harían los de BWO si encontrase a los dos únicos sobrevivientes de Liberty City, los que conocen parte de la verdad de los hechos de aquella noche. Alexander, aún en busca de su hermano, abandonó sin decir nada a Anna y a Mike, el chico que les salvó. Se fue sin dejar rastro, pero estaba claro cual era su objetivo. Encontrar a su hermano Eric. En cambio Anna, decidió quedarse en Atlanta City, donde su hermano Jonh, un agente especial de la policía secreta, la acogió en sus brazos. Durante estos años que estuvo asustada y con pesadillas acechantes, Anna se introdujo en la Universidad Privada de Medicina, y dejó de lado su antiguo trabajo como camarera.

- ¡Ey Anna! ¿estás bien? -

Se encontraba aguardando a una larga fila de estudiantes que estaban entrando en la gran biblioteca para la típica vacuna de comienzos de curso para prevenir todo tipo de enfermedades. Anna palidecía mientras sujetaba una gran carpeta con las típicas fotos de famosos. No le gustaba las inyecciones, y más cuando era obligatorio inyectarse la vacuna por orden del director.

- No me gustan las agujas... - confesó -

- ¡Oh tranquila! - exclamó su compañera - Estos de BWO son muy rápidos - vaciló -

- ¿BWO? - Anna se echó hacia atrás - 

- Ajam... son ellos los que están poniendo las vacunas... encima nos regalan invitaciones para el festival que harán dentro de dos días... -

Anna no contestó, y quedo más callada aún. Rebuscó entre sus bolsillos, apartando varios caramelos de menta, y tomó el móvil entre sus manos. Salió de la fila y se acercó hacia la ventana para visualizar el gran campus de la Universidad. El móvil comenzó a emitir la primera llamada, y la segunda, y la tercera... hasta que la voz de un muchacho sonó al otro lado del auricular.

- ¿Ocurre algo Anna? - 

- BWO está aquí... poniendo las vacunas a los estudiantes... -

Hubo un silencio entre ambos.

- Las vacunas debía de encargarse este año el centro médico de Atlanta... -

- Jonh.... - su voz se entrecortaba por su respiración. Estaba asustada - ¿Que hago...? -

- Vete de ahí - le dijo - Iré a buscarte, estoy a .... -

La llamada se cortó de repente, a la vez de la electricidad del centro. 

- Al parecer se fue la luz - comentó uno de los compañeros que estaban en la fila - 

Anna echó un vistazo por la ventana, y calculó su recorrido hacia la salida del campus. Pero hubo un contratiempo. Dos furgonetas de la BWO, parecidas a las de Liberty City, estaban aparcadas justo a la salida, y si realmente estaban buscando a Anna, era imposible escapar por allá sin ser vista por aquellos hombres de negro. Anna se guardó el móvil y salió del pasillo hacia las escaleras. Por su lado veía a varios doctores subiendo hacia la biblioteca con pequeñas bandejas de inyecciones, con un espero líquido, y al lado un taco de invitaciones junto a un bote de cristal de píldoras; parecidas a las que Eric tuvo que tomar en un momento en Liberty City. Anna comenzó a asustarse. Algo no iba bien. Las inyecciones... aquellas píldoras que ralentizaban el virus... ¿acaso estaban experimentando con ellos?. No era el momento para quedarse y pensar. Anna bajó rápidamente las escaleras, apartando  con cuidado a los estudiantes que andaban merodeando. Llegó a la planta superior, donde vio a dos hombres de negro hablando con una de sus profesoras. Enseguida se empotró contra la pared para no ser vista.

- Lo siento señores... pero debe de estar arriba con las de su curso... - escuchó decir - 

- Muchas gracias señora... ¡Ey!, es mejor que avises a la doctora... - escuchó a uno de los gorilas de BWO - 

Sus sospechas fueron confirmadas. Anna no tuvo otro remedio que continuar descendiendo por las escaleras de su espalda. Aún veía a varios doctores subir, incluso algún que otro hombre de negro. Anna pasó desapercibida entre los alumnos y alumnas que salían recién vacunados. Algunos llevaban un pequeño algodón, y otros llevaban las píldoras en su bolsillo. Estaba claro que aquel mortal virus estaba siendo inyectados en los estudiantes, convirtiéndolos en bombas de relojería; más a los que no llevaban las píldoras. Algunos de ellos temblaban y se mareaban, pero otros caminaban como si nada.

- No puede estar pasando esto... no aquí... - mascullaba Anna mientras contemplaba a sus compañeros - ¿Es que no acabará ésto nunca? -

- No - dijo una conocida voz detrás de ella. Su pálida mano se posó en su hombro - No hasta que el Proyecto siga en pie; Anna... -

- Esa voz.... -

- Te encontré Anna - le susurró -

Sin más preámbulos, Anna deslizó sobre su manga una pequeña navaja que le dio su hermano en caso de emergencia. Tomo el arma con decisión y agitó la muñeca a su espalda, consiguiendo hacer un corte en el rostro de aquella mujer. Su mano se apartó de su hombro, y Anna aprovechó a salir corriendo de allá. La mujer se llevó ambas manos al pequeño corte, y observó como ella escapaba.

- Doctora ¿estás bien? - le preguntó uno de los hombres que pasaban por allá -

- Si, lo estoy... - le contestó - ¿Que tal van las inyecciones...? -

- Muy bien doctora Elisabeth. Casi el treinta por ciento ha aceptado el virus en su genética, tenemos más sujetos para el Proyecto -

- Fantástico...  -

- Gracias... pero ¿quien era esa chica? -

- Una vieja conocida... -

sábado, 26 de noviembre de 2011

Zombie Apocalypse Zero [T2]



Ha pasado cinco años desde el accidente de Liberty City, y los pocos sobrevivientes de la catástrofe vive en paz. BWO pone en marcha la primera fase del Proyecto Paraíso en una nueva ciudad. Esta vez la propagación del virus será mortal para cualquiera.

Nuevos personajes entrarán en la trama, y viejos conocidos reaparecerán para vivir nuevamente el terror.